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Día de contrastes

Tenía planeado meditar un poco antes de acostarme pero antes voy a escribir un poco sobre este extraño día en el que he tenído momentos de alegría y de tristeza, risa y llanto.... Hoy ha venido la primera persona desde que estoy aquí a hacerme una mini visita, hemos comido juntas y aunque hemos estado tan sólo 30 minutos juntas, me he sentido muy contenta de volverla a ver y saber de ella. Sobretodo después de la mañana de nervios y tensión que había pasado, así que después de comer aproveché para tomarme las cosas con más calma y ver los problemas de otro modo. Estoy un poco atascada en el trabajo con una cosa que no termina de salir y quizás esa frustración aumenta mi sensación de aislamiento. La anécdota curiosa ha sido recibir la llamada inesperada de una paisana que se encuentra en una situación laboral parecida a la mía, quizás la suya algo más favorable porque domina mejor el alemán q yo. Fue un momento divertido que me sacó por un momento del "día de la marmota" que llevo viviendo desde el lunes... Luego en el tren me quedé vacía y aproveché para desahogarme un poco en el privilegiado anonimato que ahora poseo. La tarde me trajo momentos dulces, como escuchar a Maria Callas viendo un bello espectáculo de luces y compartir charla y cervezas con algunos compañeros y la profe de alemán que es posible no vuelva a ver jamás. Sin embargo aunque sólo haya sido por esa hora en la que hemos compartido nuestras vivencias y opiniones sobre la experiencia suiza, creo que al final debería inclinar la balanza hacia lo positivo, y lo que he ganado en este día... Así que voy a despedirme con un pensamiento positivo y con el deseo de que cada día intentemos dar más valor a aquello que recibimos, por poco que sea...

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