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Mi primer regalo de navidad

Hay días en los que es mejor quedarse tranquilita en la cama, intentar dormir lo que no has podido dormir en la noche (sólo 4 horas no dan para mucho descanso) y dejar tareas que requieren concentración y energía para otro día. Sin embargo, hoy no era el día en que puedo decir "no voy al trabajo porque estoy enferma". Hoy tocaba una tarea importante que lleva programada desde hace semanas e implica a varias personas, si no voy hago una putada y gorda. Así que salí como pude esta mañana de casa, más zombie que persona con la mala pata de que calculé mal el tiempo que tardaba el autobus en llegar a la ciudad (normal si consideras que casi nunca cojo el autobus, perdón por lo de coger con los argentinos XD). Tenía que buscar un tren en una dirección concreta, en la via 8 y mis dos compañeros debían estar allí. Llegué con menos de 5 minutos de margen con respecto a la hora supuesta de salida del tren, no ví a nadie y me metí instintivamente en el tren después de comprobar que iba en la dirección correcta. Esperaba encontrar a mis compis dentro pero ahí sólo había pasajeros y una revisora. Llamé a mi project manager y cuando le expliqué donde estoy el tren comienzó a moverse. En ese momento me explicó que ése no era el tren, sino otro que iba en la misma dirección pero que llegaba a las 8:45, no que saliera a las 8:45. Así que ahí estaba yo atrapada y buscando la forma más rápida de volver a mi punto de partida. Me encontré a la revisora y después de contarle mi problema me explicó la única combinación posible, ya q el tren es directo al destino sin paradas intermedias asi q me tocaba esperar unos 20 minutos y luego tardaría otros 30 min en volver. Me quedé más tranquila después de avisar a mi project manager y él decirme que estarían ellos a las 11 para recogerme q no había problema. Hasta que pronto volvió la, antes simpática, revisora y dejó de ganarse ese apelativo. Me pedía el billete. Yo no tenía porque no he venido a viajar sino a trabajar sólo que me he equivocado de tren. En cuanto le cambió la cara, hice un update de su nombre, la "antipática revisora" y con honores. Intenté de nuevo explicarle por activa y por pasiva pero ella se puso en modo no colaborador y me pidió identificación. Ahí ya cuando vió que era extranjera, y yo sin justificante de mi empresa, pq en los dos anteriores tests no hizo falta, queriendo demostrarle que decía la verdad, que podía enseñarle el SW en el ordenador, llamar a mi compañero, pero ella no se bajaba del burro y entonces me imprimió el regalito de navidad. El papelito con la multa de 103 francos que me llegará proximamente a mi dirección. No tenía energía para enfadarme así que me puse triste y me resigné a volver en el próximo tren y pagar el ticket de vuelta. La ironía del asunto es que en el trayecto de vuelta no me pidieron el ticket.... ¿Hay esperanzas de aclarar la situación quizás mediante reclamación y anular el regalito? No lo sé. ¿Se ablandará por estar cerca Navidad el corazón de los trabajadores de la empresa de trenes o serán todos como la despiadada revisora antipática? Tiii nooo naaa níiinnn.... próximamente....

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